Suscríbete
Cargando mercados…
El Periódico de hoy · PDF gratis🗺 Mapa de MéxicoCanal de TelegramNewsletterAnúnciate
Lunes 2 de noviembre de 2026 · Política y economía de México
Cómo murió

La captura, ejecución y los restos de Miguel Hidalgo

La captura, ejecución y los restos de Miguel Hidalgo
Foto: fuentes citadas · créditos completos al final de la nota

Revisión documental sobre el fusilamiento y decapitación de Miguel Hidalgo en 1811. Contrastamos la versión cívica del mausoleo oficial con el estudio osteológico del INAH, el cual documentó la falta de pruebas de ADN y la presencia de restos de mujeres y niños en la urna osario. Fuentes: CNDH, INAH

11 de octubre de 2026 · Redacción OKpolítico

▶ Ver este video en YouTube y suscríbete

Lo entregaron en una emboscada en Coahuila y su ejecución concluyó con su decapitación. El 21 de marzo de 1811, Ignacio Elizondo lo capturó en Acatita de Baján.

Trasladado a Chihuahua, le retiraron el sacerdocio y fue fusilado el 30 de julio. Su cabeza permaneció colgada en una jaula en la Alhóndiga de Granaditas durante diez años.

✉️ Recibe lo importante del día en tu correo. Suscríbete gratis →
PublicidadEn El Ensayo Media

El Estado rinde homenaje a sus restos en la Columna de la Independencia como reliquias oficiales. Sin embargo, el INAH no realizó pruebas de ADN, mientras autoridades calificaron la autenticidad solo como una hipótesis razonable.

El estudio halló en el cráneo huellas de goteo consistentes con la jaula, pero la urna osario también contenía huesos de mujeres y niños.

Origen, formación intelectual y antecedentes

Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte y Villaseñor nació el 8 de mayo de 1753 en la Hacienda de San Diego Corralejo, en la alcaldía mayor de León, Reino de México. Fue bautizado el 16 de mayo de ese año en Cuitzeo de los Naranjos. En 1765 ingresó junto con su hermano José Joaquín al Colegio de San Nicolás Obispo en Valladolid. Tras la expulsión de los jesuitas en 1767 por orden del rey Carlos III y la subsecuente reapertura de la institución, cursó letras latinas y a los 17 años obtuvo el grado de maestro en filosofía y teología, ganándose el apodo de El Zorro por su astucia en juegos intelectuales. Aprendió francés, tradujo obras teatrales de Molière y dominó lenguas indígenas como otomí, náhuatl y purépecha. Desde 1782 laboró en su alma mater como maestro, tesorero y, a partir de 1788, como rector.

Antes del levantamiento de 1810, diversos acontecimientos marcaron el contexto político del imperio español. En 1808 la invasión francesa a España detonó una crisis que derivó en el derrocamiento del virrey José de Iturrigaray y en la ejecución de partidarios independentistas. En diciembre de 1809 se descubrió la Conjura de Valladolid, cuyos integrantes fueron amnistiados del castigo capital por el virrey y arzobispo Francisco Xavier de Lizana y Beaumont, provocando la destitución de este en 1810. Ese mismo año, tras la caída de Andalucía ante el ejército de Napoleón, la arquidiócesis de Zaragoza instruyó predicar contra las tropas francesas, orden que Hidalgo acató. Paralelamente, Ignacio Allende integró al cura de Dolores a la conspiración de Querétaro junto a Miguel Domínguez, Josefa Ortiz de Domínguez, Juan Aldama y Mariano Abasolo, aprovechando sus vínculos con figuras influyentes como el intendente Juan Antonio Riaño y el obispo Manuel Abad y Queipo.

Desenlace de la conspiración y la disputa historiográfica de su efigie

A inicios de septiembre de 1810, la llegada del virrey Francisco Xavier Venegas detonó cateos e investigaciones sobre la insurrección. Una redada efectuada el 11 de septiembre en Querétaro derivó en el arresto de Epigmenio González y en la emisión de órdenes de aprehensión contra Allende. La noche del 15 de septiembre, Juan Aldama fue alertado sobre el hallazgo del movimiento por el alcalde Ignacio Pérez, enviado por Josefa Ortiz de Domínguez tras ser confinada por su esposo, lo que desencadenó el inicio de las acciones bélicas de la primera etapa independentista.

La fisonomía exacta del cura de Dolores representa un debate entre historiadores debido a la falta de retratos hechos en vida por la censura realista, la cual destruyó las imágenes existentes y prohibió mencionarlo durante casi una década. Las autoridades de la Nueva España catalogaron en enero de 1811 un dibujo hallado en la casa del capitán José María García Obeso como una «insolente efigie». La imagen más difundida de Hidalgo la pintó en 1865 Joaquín Ramírez por encargo del emperador Maximiliano de México, basándose en una pintura de Antonio Serrano de 1831, testimonios de la hermana del párroco y una escultura atribuida a Clemente Terrazas. Si bien periódicos como El Imparcial la definieron en 1900 como el único retrato auténtico, el historiador Gonzalo Obregón la calificó como una fantasía del siglo XIX. Un retrato de finales del siglo XVIII conservado en el Museo Nacional de Historia coincide con la descripción física que hizo Lucas Alamán en 1849 en su Historia de Méjico; sin embargo, Obregón atribuye esta coincidencia a una mera semejanza vaga carente de sustento documental.

Publicidad

Todas las historias de «Cómo murió» →

PublicidadEn El Ensayo Media

Con información de

Comisión Nacional de los Derechos Humanos · Plano Informativo / INAH · La Jornada · Milenio · Wikipedia

Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial; no es una fotografía del hecho.
✉️ Recibe el resumen del día en tu correoGratis, de lunes a viernes. Un correo por mañana, sin spam.